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El adagio de Albinoni no es de Albinoni

Susana Blázquez

20 de Enero de 2012

El famoso Adagio de Albinoni, que tantas veces hemos escuchado mientras nos encogía el corazón, esa melodía desgarradora, no es de Tomaso Albinoni. Me he quedado helada cuando me he enterado, y aún no me explico cómo es posible que una melodía tan conocida haya pasado por ser de un autor que no la compuso.


Es posible que todo ocurriera porque su verdadero autor, Remo Giazotto, la compusiera a partir de un apunte de Albinoni que, según él, pertenece a un fragmento de un movimiento de una sonata en trío de este compositor, que encontró en las ruinas de la biblioteca de Dresde, después de los bombardeos sufridos durante la segunda guerra mundial.

Muchos expertos en música barroca afirman que este adagio no es el estilo de Albinoni. Y yo creo que también debe dar la pista que Albinoni vivió entre 1671 y 1751, mientras que Giazotto lo hizo entre 1910 y 1998. Es difícil pensar que el adagio anduviera perdido casi tres siglos. Y visto desde el punto de vista del verdadero compositor, al pobre Giazotto se le abrirían las carnes pensando que su adagio no era popularmente atribuido a él y el grueso de la población pensaba que era del maestro Albinoni.

Errores similares han ocurrido en poesía. Por ejemplo, los poemas “Muere lentamente” ó “Queda prohibido” atribuidos falsamente a Pablo Neruda, son realmente de Martha Medeiros y de Alfredo Cuervo, respectivamente. O el poema “La marioneta” atribuido al Nobel García Márquez, el cuál desmintió su autoría en el año 2000 diciendo textualmente: “Lo que me puede matar es la vergüenza de que alguien crea que de verdad fui yo quien escribió una cosa tan cursi”. Genial la declaración del escritor.

Ocurre mucho hoy en día. Circulan por internet obras atribuidas falsamente a autores muy conocidos. Solamente nos queda preguntarnos si estas obras hubieran sido tan difundidas y conocidas si no hubiera habido ningún error y hubieran sido conocidos sus verdaderos autores desde el principio.