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Las lluvias de estrellas más importantes de 2012

Manuel Blázquez - Astronomía

2 de Enero de 2012

La NASA en uno de sus últimos artículos presentados en 2011 ha mostrado una lista de las lluvias de estrellas que no deberían perderse en 2012. Donde mirar, cómo observarlas y sobre todo, cuando esperar son los datos que más interesa no solamente al astrónomo aficionado sino a cualquiera que quiera gozar con este fenómeno natural.


Cuadrántidas. Su cometa de origen es 2003 EH1 y su radiante se encuentra en la constelación del Boyero (Bootes). Se pueden observar actualmente en cielos claros ya que su actividad se extiende entre el 28 de diciembre y el 12 de enero, siendo el día de mayor actividad el 4 de enero, día en el que se podrán llegar a contar hasta 120 meteoros por hora. Algunos incluso alcanzarán velocidades de entrada de 41 kilómetros por segundo. La mejores horas para divisar el fenómeno son a partir de las 3 de la mañana, hora en la que la Luna dejará de estar presente en los cielos locales.

Líridas. Su cometa de origen es C/1861 G1 Thatcher y radian en la constelación de la Lira. Habrá que esperar a mitad de abril para poder observarlas siendo su pico de mayor actividad entre el 21 y el 22 de abril. No es una lluvia espectacular ya que solamente se podrán observar como máximo entre 10 y 20 bólidos por hora, con lo que hay que armarse de paciencia y sobre todo no dormirse. La velocidad de estos meteoros podrán rondar los 49 kilómetros por segundo. Lo mejor de todo es que la Luna Nueva del 21 de Abril permitirá una extraordinaria visibilidad si las nubes locales no lo impiden, además de que este tipo de bólidos son de los que permanecen en el cielo durante algunos segundos, lo que da la oportunidad de no perderse ni uno.

Eta Acuáridas. Provienen de los desperdicios dejados por el cometa 1P Halley a su paso por la constelación de Acuario, en torno a la eclíptica, la línea imaginaria por la que se mueve la Luna. A partir del 19 de Abril es posible ver algún cometa hasta el 28 de mayo, pero se aconseja estar pendiente en las noches del 5 y 6 de mayo. No es una lluvia copiosa, ya que como máximo se podrán observar entre 8 y 12 meteoros por hora pero serán desde luego de los más rápidos en estrellarse contra la atmosfera a velocidades cercanas a los 70 kilómetros por hora. Lo malo es que estará presente una hermosa Luna Llena que ofrecerá un destello suficiente para minimizar la visión de la mayoría de los bólidos. Los observadores del Hemisferio Sur tendrán muchas más posibilidades de ver alguno de los meteoros.

Delta Acuaridas. Se sospecha que una estrecha región en la constelación de Acuario es el lugar en el que residen al paso de la Tierra una gran cantidad de meteoros dejados atrás por el cometa 96P Machholz. Entre los meses de Julio y Agosto, la Tierra cruzará en su circunnavegación alrededor del Sol por esta área. El mejor momento, la noche entre el 28 y el 28 de Julio, en la que se podrán contar por hora hasta 20 meteoros no muy veloces comparados con las anteriores. De nuevo, la Luna Llena de inicios de Agosto impedirá una Buena observación de la lluvía de estrellas, hasta hacerlas casi imposible de ver.

Perseidas. La quizá más famosa de las lluvias de estrellas, también llamada las lágrimas de San Lorenzo por ocurrir todos los años en torno a la festividad de este santo, procede de los elementos dejados atrás por el cometa 109P/Swift-Tuttle en la región de la constelación de Perseo, situada bastante cerca de la estrella Polar. El momento más álgido, el 12 de Agosto en la que se podrían contar hasta 100 meteoros por hora, todo un espectáculo estival nocturno, sobre todo por tratarse de bólidos veloces. Tal y como ha sucedido en 2011, la luz de la Luna no supondrá un problema para su visibilidad. Y lo mejor, no habrá que estar de madrugada mirando al cielo ya que el pico de meteoros se espera entre las 10 y las 11 de la noche hora local ese 12 de Agosto.

Oriónidas. También procedentes de los desechos del cometa 1P/Halley, habrá que mirar hacia la estrella Betelgeuse, una de las que componen la figura tan definida del cazador Orión. De hecho, probablemente esta constelación junto con la Osa Mayor sean las figuras que más se identifiquen por las personas de a pie. Tendrá una actividad media con un máximo de 25 meteoros por hora el 21 de Octubre, aunque podrán observarse con menor intensidad dos semanas antes y después de esta fecha. Lo más curioso de esta lluvia es que alguno de los bólidos produce un fulgor amarillo verdoso muy reconocible.

Leónidas. También un clásico en las noches otoñales al mirar a la constelación de Leo. Los meteoros proceden del cometa 55P/Tempel-Tuttle y la lluvia estará activa entre el 6 y el 30 de noviembre, si bien el 17 de noviembre se producirá su mayor intensidad con algo más de 15 meteoros a la hora. Este año, como muchos otros no será muy grande, pero históricamente se han producido tales concentraciones de bólidos en el cielo nocturno que se ha llegado a denominar tormenta de estrellas. La última tormenta ocurrió en 2002 y existe entre los científicos la creencia de que este es un fenómeno cíclico que ocurre cada 33 años, con lo que habrá que esperar hasta por lo menos 2035 para ver otra tormenta.

Gemínidas. También situadas en la línea eclíptica, proceden del cometa 3200 Phaethon a su paso por la constelación de Géminis. Si los apocalípticos tienen razón, será la última lluvia de estrellas de la humanidad, perfectamente observable en la noche del 13 al 14 de diciembre. Todo un despliegue de bólidos en una noche de Luna Nueva con picos de hasta 120 por hora y, por cierto, bastante lentos (35 kilómetros por segundo) lo que dará al observador la posibilidad de ver los destellos detenidamente. Los niños se podrá sumar al evento ya que se espera que el pico máximo ocurra entre las 9 y las 10 de la noche. Justo para irse directos a la cama.