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Tuvalu y otras islas del Pacífico desaparecerán bajo las aguas del Pacífico

Manuel Blázquez - Sociedad y Mundo

9 de Abril de 2012

El cambio climático empieza a hacer estragos. La subida del nivel del océano debido al cambio climático hará desaparecer en las próximas décadas la mayor parte de las islas de la Polinesia.


Tuvalu forma un grupo de islas en medio del océano Pacífico. Para ser más exactos, Tuvalu es un país insular cuya tierra se extiende tan solo 26 kilómetros cuadrados, distribuidos entre tres islas arrecifes y seis atolones. Sin contar con países como el Vaticano o Mónaco, es el segundo país más pequeño de la Tierra, por detrás de Nuaru, también en la Polinesia con tan solo 21 kilómetros cuadrados.

Tuvalu, ubicado en la Polinesia, obtuvo su independencia de la corona británica en 1978. De hecho en su bandera, que se representa por ser de color azul turquesa con una estrella por cada isla, en la parte superior izquierda aparece la bandera británica. Las mayores fuentes de ingreso del país provienen de su producción y exportación de coco y del cobro de licencias para la pesca del atún en sus aguas.

Todas las alturas de Tuvalu están comprendidas entre el nivel del mar y la cota máxima de 4,5 metros, siendo uno de los países con menor altura del mundo. Por esta disposición en el océano, los casi once mil habitantes del archipiélago temen la desaparición bajo las aguas de su país en las próximas décadas.

Los estragos del Calentamiento Global

El IPCC, Panel Intergubernamental para el Cambio Climático, como comité experto, ha publicado diversos informes de evaluación sobre el estado del planeta. El último, de 2007, anunció ciertos extremos en la climatología de la Tierra en las próximas décadas. Lo más preocupante es la tendencia de crecimiento en pluviosidad y en la temperatura media del planeta.

Muchos científicos están de acuerdo en que el aumento de la temperatura, dará lugar al deshielo de los casquetes polares, si bien de forma parcial, pero que afectará al Ártico y a la Antártida. Múltiples evidencias apoyan estas afirmaciones, como son la desaparición progresiva de glaciares tanto en el hemisferio norte como en los situados en el Cono Sur, el evidente deshielo de territorio en Groenlandia.

En definitiva, el IPCC ha pronosticado cifras de aumento del nivel de los océanos por la fusión de la masa de hielo polar en órdenes que varían entre 19 y 59 centímetros de media en las costas terrestres mundiales para finales del siglo XXI. A priori, estas cifras no parecen hacer temer gran cosa por parecer pequeñas, pero ni mucho menos. Si el nivel medio del mar subiera medio metro, supondría una catástrofe de consecuencias globales.

La consecuencia más dramática sería el enorme número de refugiados y desplazados que habría que reubicar por quedar sus casas en zonas inundadas. Tan sólo en la Bahía de Bengala, las inundaciones permanentes darían lugar a aproximadamente 10 millones de personas que tendrían que buscar nuevas zonas para vivir.

Tuvalu, al límite de desaparecer

Por supuesto, casi todas las zonas insulares están expuestas a este fenómeno. Más, si cabe, que el resto de naciones con territorios interiores. Los habitantes del archipiélago polinesio son conscientes de ello, máxime teniendo en cuenta las inundaciones cíclicas que vienen produciéndose desde 1990.

El doctor John Hunter de la Universidad de Tasmania, oceanógrafo e investigador de los efectos del calentamiento global en la Antártida, ha publicado unos datos que indican que el nivel del mar en las costas de Tuvalu, sube a razón de 1,2 mm/año. El problema añadido a este valor es el efecto sobre la erosión del suelo por los diversos ciclones que ha sufrido el archipiélago en los últimos 20 años.

¿Cómo se están preparando los habitantes de Tuvalu?

Conocedores de sus problemas, los gobiernos de Tuvalu, junto con los de Kiribati y Maldivas, también en riesgo de desaparecer, presentaron en 2001 una demanda contra Estados Unidos, como responsable de las negativas consecuencias que supone no firmar el protocolo de Kioto.

En diciembre de 2009, durante la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático celebrado en Copenhague y conocido como COP15, el delegado de Tuvalu, Ian Fry, mostró el lado más humano de la política al hacer una súplica para que los países del mundo llegaran a acuerdos jurídicamente vinculantes de salvar a su nación.

"La ironía del mundo moderno es que su destino esté determinado por unos pocos senadores en el Congreso de los EE.UU.", añadió Fry, quien concluyó, con lágrimas en los ojos, pidiendo al resto de asistentes a la Cumbre: "El destino de mi país está en sus manos.".

Después del fracaso que supuso las vagas e inconcretas decisiones, tomadas de forma rápida y en el último momento, los habitantes de Tuvalu han manifestado su decepción por una forma de actuar poco solidaria con países como el suyo. Desilusionados y con temor de perder su futuro, muchos originarios de Tuvalu, han empezado a comprar terrenos en Fiji y en Nueva Zelanda y comenzarán pronto a moverse a sus nuevos hogares.