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La tortuosa historia del Nexus 4 y las tribulaciones de Google

María Bodega - Internet and ICT

5 de Enero de 2013

Nexus 4, el móvil de Google-LG está teniendo de todo menos una vida tranquila. En tan solo 4 meses le ha pasado de todo.



Es ciertamente desconcertante para el público en general. Y no es de extrañar que todo este maremágnum sea motivo de queja para todos los fans de los smartphones. Les pongo en antecedentes.

Todo el mundo sabe del tirón que tiene Apple con la pléyade de dispositivos i-Algo que cada dos por tres inundan las Apple Stores de todo el planeta. Es decir que va a sacar el i-Cosa y ya hay lista de espera, literalmente, para adquirir el objeto en cuestión. En concreto, uno de sus productos estrella es el i-Phone con decenas de millones de seguidores-compradores, que compulsivamente necesitan la última versión. Y ya vamos por la versión 5. Este es el lado A.

¿Qué ocurre en el lado B? Allí, el todopoderoso Google y su sistema operativo Android se está dedicando a hacer uniones con empresas fabricantes de móviles. Así, antes de ayer fue Motorola, ayer fue Samsung y hoy es LG. Mañana será probablemente un fabricante chino de móviles con capacidad para fabricar en dos noches, millones de unidades. En fin, que ser amiguito de Google es una gran cosa. El problema es estar a la altura.

Este es el caso de la unidad Nexus 4 de LG que no ha podido empezar su andadura durante este pasado otoño de forma más tortuosa. Basta echar un vistazo a la prensa especializada para darse cuenta que es una cuestión de riesgo para el sistema nervioso adquirir una unidad.

El mismo momento en el que Google dio el pistoletazo de salida para la venta del Nexus 4 apareció en escena un huracán, el Sandy. Uno de esos que jamás llegaron a salir del área caribeña y del sur de Estados Unidos, pero que ahora, cada temporada les da por hacer un tour ascendiendo por la costa este hasta azotar la mismísima ciudad de Nueva York.

Ya es mala suerte, que una empresa que tiene delegaciones en todas las ciudades del mundo y cuya base se encuentra en California, elija NYC para presentar su producto y les chafe la fiesta un huracán. La venta se pospuso entonces para principios de noviembre.

Por fin, se produjo el lanzamiento y el móvil Nexus dotado de la versión 4.2 Jelly Bean de Android, con 8 megapixeles en la cámara y un procesador quad-core, estuvo disponible para el público y dado que es un móvil libre y está dotado de características como giroscopio, acelerómetro, GPS, brújula digital, sensor de proximidad, sensor de luz, NFC, sensor geomagnético, sensor barométrico de presión, sensor para medir el nivel de electricidad, sistema GPS, bluetooth, micro-usb 3.0, DNLA, MHL, NFC y un sinfín de chorraditas varias, parece que el éxito estaba asegurado, máxime cuando el precio de venta a través de distribuidores exclusivos era de 299 euros, prácticamente la mitad de lo que cuesta un móvil de la misma gama.

Pues éxito, lo que se dice éxito, no, no del todo. Después de un despliegue publicitario, la gente trató de acceder a Google Play para encargar su unidad y la respuesta fue que 0 stock y a darse con un canto en los dientes.

La explicación pseudo-oficial dada por muchos bloggeros: la estrategia de Google pasaba por dar la idea de que sería un móvil de edición limitada solo reservada para unos pocos. Nada más lejos. Lo que trataban de poner es una cortina de humo de los problemas de producción; habían previsto una primera fabricación de menos de 400 mil unidades y se quedaron cortos. Hacia el 15 de noviembre, la gente estaba empezando a pedir explicaciones de qué estaba pasando.

Y empezaron a reponer stock y vaya… parece que con la llegada de las nuevas unidades, la prensa de nuevas tecnologías, ávida de titulares, empezó a especular. Que si las primeras unidades empezaron a llegar defectuosas, que si se ha retirado el holograma de la parte trasera, que si Google ha mandado a LG a hacer gárgaras.

En fin, el móvil según los usuarios es un buen aparato y en general, las opiniones de los usuarios es muy satisfactoria. Pero, de todo esto sacamos una moraleja de manual de Dirección de la Producción: si quieres tener beneficio y salir con la imagen reforzada de una mega-operación has de controlar hasta la extenuación la previsión del inventario. Un cliente no va a esperar por mucho Nexus que sea, cuando otras marcas están al acecho.

Y una segunda conclusión, el trabajo de publicidad es esencial pero hay veces en las que los publicistas con el ánimo de favorecer la venta, están descoordinados y desincronizados con el resto de la cadena de suministro, como si todo lo que prometieran se fuera a cumplir. Poco realistas. Esperemos que la próxima vez, Google ate más en corto a todo el que le rodea en un negocio.