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Cloud Computing, ¿para qué sirve una nube?

Manuel Blázquez - Internet & ICT

7 de Marzo de 2012

El mundo de los negocios no volverá a ser el mismo. Virtualizar y automatizar procesos y procedimientos elevan las transacciones y el flujo de información a una nueva dimensión.


Un paradigma computacional, se define como una propuesta adoptada por una comunidad de programadores, quienes desde la ingeniería de software resuelven uno o varios problemas. La propuesta contiene un núcleo central indiscutible como solución de los problemas. La historia de la computación está plagada de paradigmas, pero los más notables han creado hitos suficientemente importantes como para determinar un antes y un después.

Los paradigmas a través de la historia

Los primeros pasos de la computación hasta el siglo XX, emplean el paradigma de las máquinas deductivas, utilizando la forma de pensar racional del ser humano como elemento a copiar. El diseño de los primeros computadores tiene en cuenta el paradigma del orden, que dan lugar a los sistemas de información. La base de estos sistemas es la codificación que da lugar al paradigma de la información.

En este punto, los paradigmas computacionales o paradigmas de programación dan lugar a avances que se incorporan a las estructuras de programación de una forma natural como los lenguajes imperativos, los declarativos, los funcionales y el que desde los años 1990 ha servido de base a los sistemas operativos actuales, los lenguajes orientados a objetos.

Con las estructuras de programación implantadas, nace el paradigma de la interactividad mediante el cual máquinas y hombres dialogan complementando la información. El paradigma de la interactividad desarrolla los sistemas on-line y evoluciona al paradigma de la comunicación hombre-máquina.

Con el desarrollo de Internet, los sistemas on-line ayudan a formar parte de la socialización del Hombre. En este paso, ya no es la máquina un elemento interlocutor, sino que es una vía de interlocución entre hombres. Es el paradigma de la comunicación hombre-hombre vía máquina.

Internet, la nube de información

La Red ofrece hoy en día una enorme extensión y completa disponibilidad de la información desde todos los puntos del planeta, llevando el paradigma de la comunicación entre hombres vía máquinas a un nuevo paradigma asociado con las relaciones sociales. Las empresas no son ajenas a este paradigma y han encontrado una solución muy apropiada para minimizar ciertos gastos relacionados con las tareas de mantenimiento e implementación de proyectos.

Infraestructuras informáticas como la seguridad, el desarrollo de aplicaciones comerciales o plataformas de venta generan diariamente millones de ordenes de negociación y de transacciones que siguen en la mayor parte de los casos un patrón repetitivo o con una estructura funcional definida con pocas variaciones.

En cierto modo, la programación en la nube, o cloud computing, se encarga precisamente de generar dichos patrones en forma de servicios.

Las características del cloud computing

Como indica la Sociedad de Computación de IEEE, el cloud computing es un nuevo modelo de negocio y tecnología, desde el que cualquier usuario puede acceder a un número de servicios, pagando únicamente por el consumo efectuado. El cambio paradigmático reside la proliferación de servicios efectuados en la Red.

Las características del cloud computing son diversas y diferentes según el lugar en el que se esté en la nube. El proveedor de servicios ofrece de forma más rápida y eficiente, un mayor número de servicios. El usuario accede a ellos de forma transparente y recibe respuestas inmediatas, pagando únicamente por lo que consume. ¿Cómo se consigue tal grado de inmediatez?

Estas características ventajosas se consiguen porque se dispone de una infraestructura tecnológica dinámica que cuenta con un alto grado de automatización utilizando sistemas de virtualización avanzada. Bajo esta perspectiva, los recursos pueden movilizarse de forma rápida y adaptable a condiciones variables en dos sentidos: la demanda de servicios y la flexibilización de precios.

Un sencillo ejemplo de trabajar en la nube

Aparentemente, desde un punto de vista funcional, excepto la información de producción propia de una empresa, ésta no necesita ningún otro desarrollo software propio, de forma similar a cómo actúa un usuario de la Web 2.0. Puede externalizar todos los servicios en la nube. Contratará un servidor para su página web, un sistema de gestión de ventas alojado en Salesforce, los datos de los clientes y las encuestas dirigidas a éstos son proporcionadas por Survey Monkey e incluso la documentación de trabajo colaborativo, las búsquedas y los análisis serán suministrados por Google.

Y eso, sin hablar de gestores de contratación y agentes de negociación virtual que pueden hacer cualquier tipo de trato, tan solo siguiendo los parámetros estratégicos que se les haya proporcionado.

No cabe duda que la filosofía de pago por servicio, es beneficiosa para todos los actores económicos pero la teoría tiene un agujero: las empresas no son dueñas de las infraestructuras y, por tanto, son dependientes de terceros para poder llevar a cabo sus negocios.

Articulo publicado anteriormente por el autor en Suite101.net